Imagen de fondo de una ermita de Cabacés con la senyera catalana y otra imagen de un hombre con gesto de sorpresa y otra de varios carteles sin nombre

Los 9 pueblos catalanes con los nombres mal escritos, según la normativa

El uso generalizado de algunos topónimos ha generado discrepancias en la ciudadanía y algunos municipios no cumplen con las reglas

Cataluña, con sus 947 municipios, se erige como una región rica en diversidad geográfica, económica, política y social, también lingüística. Sin embargo, hay un grupo de 9 pueblos que no siguen las reglas establecidas por el Institut d'Estudis Catalans (INE), en cuanto a sus nombres, por lo tanto, estarían mal escritos.

El Nomenclàtor oficial de toponímia major de Catalunya es la herramienta recoge todos los nombres de municipios. Sin embargo, el servicio de consultas lingüísticas de la Generalitat, más conocido como Optimot, recomienda algo importante. Y es que hay que utilizar siempre la forma normativa de los topónimos "desde el punto de vista lingüístico" en usos no oficiales. 

¿Cuáles son los 9 pueblos que tienen su topónimo mal escrito?

Cabacés

El listado empieza con Cabacés, ubicado en Tarragona. Esta es su forma oficial, pero la normativa sugiere que debería ser Cabassers. El nombre del municipio ha generado controversia entre los ciudadanos, que han instado al ayuntamiento a revisar la versión castellana, impuesta tras la Guerra Civil.

El alcalde afirma que es necesario realizar una consulta popular para validar cualquier cambio, pero Junts ya ha mostrado su indignación con el mantenimiento de este topónimo.

Capmany

En la provincia de Girona encontramos  Capmany. Según las normas, debería escribirse Campmany, pero la forma oficial del topónimo todavía perdura.

Figaró-Montmany

Por otro lado, en Barcelona está el pueblo Figaró-Montmany, que sería Figueró i Montmany, utilizando el diminutivo de 'figuera', eliminando el guion y colocando una 'i' latina entre ambas palabras.

Torrelavit

El municipio de Torrelavit, también en Barcelona, debería escribirse  Terrassola i Lavit, pero el topónimo se formó con la unión de los nombres de ambos pueblos. 

Forallac

Forallac  (Girona) tiene un caso parecido, ya que su nombre nace de la unión de (Fo)nteta, Pe(ra)tallada, Vulpe(llac).

Lladó

La provincia gerundense también alberga la discrepancia entre la forma oficial de Lladó  y la normativa Lledó, con raíces bien documentadas desde el siglo X.

Massanes

Por parte de Massanes, tendría que adoptar la forma Maçanes  debido a sus orígenes latinos. La palabra proviene de "mattiana", que significa "maçana" o "poma."

Navàs

Por otro lado, el topónimo Navàs (Barcelona) debería ser Navars.

Rialp

Mientras que la forma normativa de Rialp (Lleida) sería Rialb. Según explica el Optimot, este nombre "presenta una evolución regular según las reglas de la gramática histórica catalana, que ha dado como resultado el grupo consonántico final que en catalán se escribe -lb".

Esta situación ha dado lugar a iniciativas que trabajan para que, desde la Generalitat, se implemente la forma normativa de los topónimos en todos los municipios. La plataforma cabassers.org, impulsada por ciudadanos de uno de los municipios afectados, reclama la corrección de todos los casos.